jueves, 3 de abril de 2014

Los abrazo en mis sueños



Hoy me siento un poco nostálgica, hace días estoy soñando con antiguos amigos del preuniversitario, amigos que no veo desde hace mucho tiempo, unos cruzaron los mares llevándose un pedazo de Cuba con ellos, y hasta un pedazo de mí, otros llevamos clavados la monotonía y el diarismo de una vida de hijos y esposos que no nos permite como antes coger un a mochila e irnos a rumbo a hacer visitas a sitios un poco distantes. A veces queda solo una llamada de vez en cuando.
Sin embargo son personas a las que quise mucho y a las que la misma vida nos distanció, cada un su rumbo y su destino.
Sin embargo no dejo de recordarlos, no olvido el pasado de sueño e incertidumbres por un mañana que nos construíamos sin percatarnos.
 Con mis sueños los traigo y los abrazo, nos lloramos y reímos. Que el olvido no llegue nunca, al menos eso espero

martes, 18 de febrero de 2014

La mezcla que hay en mí





Desde que nació Dari estoy por ir al Cobre, hace unos días nos decidimos, no hay lógica ni ciencia ni ateo que me quite esa fe que nace con la mayoría de los cubanos, mucho más si son santiagueros.
Siempre la iglesia me colma de algo extraño de explicar, lo siento como si un campo magnético me rodeara, quizás es sugestión.
 Cuando le dejé lo prometido algo inusitado me conmovió y no pude contenerme, lloré frente a su altar después de ver la maqueta de la casa de una pareja llamada Sucel y Manolito agradeciendo el haber cumplido el deseo de tantos años.




Lloré  como si aquel nombre fuese el mío, yo sé cómo duelen levantar paredes en Cuba, ese es un anhelo de muchos, incluyéndome. Era una casita simple, la de la maqueta, de personas sin muchos recursos, o al menos de los que no reciben remesas del exterior para darse el lujo de hacer una vivienda con todo lo de la ley.
Después de salir de aquel ambiente tranquilo, con música cristiana de fondo, flores, velas, oraciones…Darío no quería irse y salimos a buscar la otra parte que late dentro de mí.
Este es el monumento al esclavo rebelde, único en Cuba. Erigido en las montañas de Cobre, por ser los esclavos cobrenses los primeros en alcanzar su libertad en el país.
No fuimos al Monumento del Cimarrón, a pedirle al Elegguá de los Festivales del Caribe, el mismo al que  muchos negros esclavos le pedían que le abrieran los caminos del monte virgen que los refugiaban, queríamos sentir la adrenalina de aquel negro cansado del maltrato que se fugaba por esas montañas tan tupidas, prefería ser devorado por los perros o muerto a latigazos si lo encontraban que seguir esclavo explotando las minas del cobre de la manera más brutal.
Del mismo negro cobrense que casi 60 años antes de la independencia nacional de los esclavos ya ellos disfrutaban de su libertad. Ganada a sangre y dolor, con la ayuda de la iglesia católica de la región que pidió clemencia por los esclavos de esta zona.
El olor a cobre, cinc invade el aire. La naturaleza no permitió que desgarraran sus entrañas explotando sus minas. Desbordó con agua cada grieta hecha por el hombre para extraer metales. Pintó con agua azul su dolor…
Estas minas del Cobre no pudieron explotarse más porque el manto freático llenó de agua cada abertura.
Empezó a llover, tenía que llegar a tiempo a buscar a la tremendísima Mile. regresamos en el camión de los que actualmente trabajan en la mina extrayendo metales, sonreí por mi suerte.
Miré el reloj, era un poco tarde, sentía que algo se quedaba, quizás era un poco de mí. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Si tú me gustas y yo te gusto…



Hoy las cubanas están representadas en todas las esferas sociales, no existe oficio ni profesión vedadas para ellas. Trabajan en la actualidad de macheteras, carpinteras, albañiles, choferes de grúas, soldadoras…
No hay límites para ellas, incluso en el amor.
Si antes las mujeres de esta nación se servían del abanico, del escote o de miradas para insinuarse sin poder declararse por lo claro, hoy es totalmente diferente, muchas son las que hoy dan el primer paso, las que prefieren enamorar sin prejuicios ni tabúes.
“Mira cuando a mí me gusta un hombre yo no espero que él se de cuenta algún día que yo siento lo mismo, la vida es una sola, yo soy valiente por él y por mí y se lo digo claro, hasta ahora me ha funcionado, de hecho estuve casada 15 años y a mi esposo lo enamoré, sin que me apene decirlo, vivimos años maravillosos, quizás él nunca se hubiese atrevido porque en ese sentido era bastante tímido, explica Rosaline Tamayo, económica de esta urbe.
A Juana la cubana como le dicen jocosamente a Carmen Sosa por su alegría constante no la detiene nadie, según su pareja todo comenzó por un piropo respondido: “Cuando vi a esta mulata en la calle,- me dijo con los ojos chispeantes y su brazo rodeando su cuello- solo me atreví a decirle que linda estás nena, y para mí sorpresa me respondió que yo también estaba igual”.
Esa fue la puerta para una relación que ya tiene cinco años y un niños de dos.
Según Rosario Martínez psicóloga que ha atendido a múltiples parejas refiere que “a pesar de los rezagos que todavía existen y que sólo cambiarán paulatinamente, se observa ya el espacio en todos los sentidos que han sido apropiados por la fémina cubana, incluso en temas tan íntimos como las relaciones sexuales. Aquí vienen  muchas parejas, incentivadas sobre todo por las mujeres que no se sienten satisfechas en este ámbito, y fíjate si es así que una cantidad considerable de ellas vienen con la convicción de que el problema radica en el hombre que necesita alguna orientación médica o terapeuta.
La mujer de hoy quiere experimentar, ya no es el ente pasivo de años atrás, ella propone y también dispone, brinda placer pero lo necesita recibir a cambio.”
A Angela Castellanos siempre le gustaron los hombres sin prejuicios ni reglas, por eso esta mujer de cincuenta años le ha ido bien en el amor.
“Cuando conocí a la persona con la que estoy hoy y sentí la química entre los dos lo primero que hice fue regalarle una flor. Cuando vi que aquel hombre sin vergüenzas la aceptó, me flechó directo al corazón”.
A su hija, estudiante del preuniversitario la guían las prédicas de su madre. “A mi edad es común que las muchachas sin miedos al rechazo sean las que tomen la iniciativa de enamorar, puede ser en una fiesta invitando al muchacho a bailar o simplemente hablando claro. Generalmente uno se da cuenta cuando existe una atracción física por la otra parte.”
 A ellas no las encontrarás en el silencio de la espera, ni en la respuesta  solapada de un sí, sino en la pregunta atrevida y certera, en la primera palabra.
El tiempo para amar nunca es suficiente, sin distinciones de género, hay que lanzarse a este sentimiento como huracán rompiendo cualquier esquema que impida ser feliz.

lunes, 3 de febrero de 2014

Más que un vientre fértil



Ella no sintió las pataditas en su vientre, ni náuseas, tampoco los dolores de las contracciones al parir. Mes tras mes la desilusión se manchaba de sangre. A pesar de los remedios caseros, consultas de infertilidad, posiciones en las relaciones sexuales, o las distintas etapas lunares, su vientre jamás creció.
Está consciente de que el acto fisiológico de tener un hijo es maravilloso pero se conforma con dar amor y recibirlo a cambio.
Por eso al enterarse de que existía la posibilidad de adoptar a un pequeño que no tenía amparo filial realizó todos los trámites legales para hacerlo propio.
Muchas mujeres, al igual que esta que me pidió mantener en secreto sus señas, la vida no les brindaron el regalo de un hijo, sin embargo son pocas las que realizan el proceso legal de la adopción.
“Las personas no acuden a este muchas veces por desconocimiento. Durante muchos años se ha utilizado mucho más el trámite de la tutela, que es meramente un vínculo de protección hasta que el niño cumple la mayoría de edad o hasta que se remueva de su cargo tutelar, en caso que sea necesario, explica la fiscal Aseneth Verdecia Rodríguez.

“Generalmente las personas cuando van a adoptar ya conocen al menor, la mayoría de las veces porque tienen algún vínculo familiar, o son vecinos o porque provienen de la Casa de Niños sin Amparo Filial, y desgraciadamente sufrieron de abandono o quedaron huérfanos”.
El Código que ampara
En el Código de la Familia, en el artículo 9 del Capítulo VII se recogen las principales normativas de la adopción a menores.
Se establecerá en interés del mejor desarrollo y educación del menor, y creará entre el adoptante y el adoptado un vínculo de parentesco igual al existente entre padres e hijos, del cual se deriven los mismos derechos y deberes.
Para realizar estos trámites en las instituciones pertinentes es imprescindible, según el Código de la Familia cubano haber cumplido veinticinco años de edad, hallarse en el pleno goce de los derechos civiles y políticos, estar en situación de solventar las necesidades económicas del adoptado y tener las condiciones morales.
Además afirma que los cónyuges realizarán la adopción conjuntamente. No obstante, uno de ellos podrá adoptar al hijo del otro, si el padre o madre del menor que se pretende adoptar consintiera, hubiera fallecido, hubiera sido privado de la patria potestad o fuera desconocido.
¿Una persona viviendo en el extranjero puede realizar estos trámites?
La adopción se  puede hacer a cualquier persona que tenga estos requisitos, pero en Cuba tenemos cierta resistencia a las que viven en el extranjero, primero por las consecuencias que para el menor tendría salir de su medio, con otro idioma, personas que no conoce, características  distintas a la de la crianza o bien porque la finalidad de la adopción puede ser inescrupulosas como el tráfico de órganos o prostitución infantil, y  fuera del territorio nacional no tenemos mecanismos para defender a ese niño, explica Verdecia Rodríguez.
“La adopción internacional está amparada por la Convención de los Derechos del Niño pero tiene sus detractores precisamente por las situaciones que se han dado en el mundo.
En nuestro país los casos que se han dado son generalmente de personas que viven en otros países que están casadas con un ciudadano cubano y adoptan los hijos de su cónyuge, en la mayoría de los casos para sacarlos del país, siempre y cuando su padre o madre biológica lo autorice”.
“Existen muchos casos de personas que crían niños que no son biológicos y se crean vínculos afectivos sin que hayan necesitado jamás el proceso legal de adopción, por desconocimiento o porque nunca se ha dado alguna situación en que se necesitara realizar este trámite”.
El niño y la nueva familia 
Generalmente los pequeños beneficiados son menores de cinco años porque son más moldeables a la nueva familia y a sus modos de crianza.
Los padres adoptivos aunque conocen las características del infante al recibirlo en su seno se enfrentan a las mismas incertidumbres de educar de la mejor manera tratando de crear un ambiente de armonía.
Algunos prefieren mantener el secreto de las raíces biológicas del nuevo miembro y para lograr silenciar este tema, muchos hasta permutan o cambian de ciudad, otros creen que la verdad en edades tempranas evitaría futuros conflictos y desilusiones.
Yanet Matos, psicóloga médica piensa que contarle o no al menor sobre su origen depende de muchos factores, por ejemplo,  de la edad para comprender, de sus características psicológicas, de las relaciones con sus nuevos padres, “aún así pienso que en nuestro país, por idiosincrasia estamos muy pendientes a la vida de los demás y somos indiscretos por naturaleza, traería entonces consecuencias terribles a este infante descubrir la verdad por otros.”
Estas personas que acogen a estos niños están seguros que ser padres es más que  un vientre fecundado o nueve meses de embarazo.
Para ellos dar todo el amor posible y recibir a cambio un abrazo con un beso mojado, o escuchar con vocecita fina la palabra mamá o papá es la mayor felicidad del mundo.

viernes, 17 de enero de 2014

Donde penetra la luz

Existen momentos en la vida que la penumbra parece envolvernos en su tristeza, miradas que se apagan, sonidos que nunca más regresan, pisadas que no se vuelven a dar,  pero siempre se abre alguna puerta al final del camino que nos brinda una esperanza, es el caso de los centros que existen en la provincia que le brindan alguna posibilidad de empleo o capacitación a los discapacitados.
Para los ciegos o personas de baja visión, por ejemplo la literatura no le está negada, sus dedos son sus ojos en la Sala de Braille Pablo Beggiato de la Biblioteca Provincial Elvira Cape. Allí se atienden no sólo a los asociados de la ANCI (Asociación Nacional de Ciegos) sino también a los de la ANSOC (Asociación Nacional de Sordos de Cuba) y ACLIFIM (Asociación Cubana de Limitados Físicos Motores).
Allí existen libros y publicaciones de las más diversas temáticas como diccionarios, la Biblia, de matemáticas, de cocina, entre otros. Poseen otros accesorios para acceder a al maravilloso mundo de los libros como los audio-libros.
En el local se alfabetizan a los interesados en este sistema de lectura para esto cuentan con medios de enseñanzas como regletas, componedores, máquinas Braille y otros más. Se brindan servicios de  lectura con técnicas informáticas, escritura y transcripción de documentos en Braille y en tinta y grabación sonora de documentos.
Llegan a diario de cinco a 20 personas entre asociados, familiares de asociados, o estudiantes de especialidades que deben aprender este sistema de lectura para trabajar con discapacitados. Realizan talleres literarios para promover alguna obra  o incentivar a los que asisten a escribir cuentos o poesías, ciclos de lecturas y encuentros con la historia donde recuerdan cada mes algún acontecimiento de relevancia.
Para Mauris Hernández, educador jubilado la Sala “ha sido un grato refugio donde me he descubierto como escritor de cuentos y poesía. Asisto a los talleres literarios y es un espacio donde el intercambio nos enriquece espiritualmente.”
  Oídos que ven
La sede de la ANCI en Santiago de Cuba posee siete computadoras donadas por Hándicap Internacional con tecnología de avance, equipadas con los accesorios necesarios y la instalación de un programa muy útil para personas ciegas y de baja visión conocido como Jaws, que no es más que un lector de pantalla con síntesis de voz el cual al permite al discapacitado visual desplazarse por todas las áreas del escritorio y acceder a las aplicaciones instaladas solo con el manejo del teclado.
Las clases son dos veces por semana y dura seis meses en dependencia de la asimilación de los estudiantes, se imparte el sistema Operativo Windows, Microsof Word, Excel, Power Point y el Correo Electrónico.
Las PC tienen la Enciclopedia Encarta y una biblioteca digital con
3 900 títulos de libros de la Literatura Universal.  
Este servicio es una herramienta importante para los que busquen trabajar, conocer el manejo de esta tecnología puede abrir muchas puertas laboralmente.
Donde se emplean
En la provincia santiaguera hay cinco talleres pertenecientes a Industrias Locales donde se emplean a discapacitados visuales, auditivos o motores.
Uno de ellos está ubicado en la Avenida de Céspedes, donde hacen brochas, cepillos para lavar, sobres de manila y para pagos. Al inicio se concibieron como una escuela de tránsito para enseñar algunas manualidades pero al no encontrar, muchos de ellos, otros empleos se quedaron en los talleres.
A pesar que estos locales son una alternativa de empleo para los que están imposibilitados de realizar otras tareas con su propia discapacidad no son suficientes.
Fuese una labor encomiable y humanista si otras empresas donde se realicen manualidades incorporaran a estas personas que pueden ser útiles y les brindaran la posibilidad de un sustento decoroso.
Muchas puertas se pueden abrir en la oscuridad, en el silencio o en la inmovilidad. Es importante la voluntad de crecerse ante las adversidades de la vida. El camino es más difícil, los tropiezos frecuentes, los sueños pueden parecer inalcanzables, pero siempre habrá un vestigio de esperanza del que podamos asirnos.

viernes, 10 de enero de 2014

Gorgojos que curan



 “¿Y si me muerden la lengua o la barriga? preguntaba  Dieguito de cuatro años con la cara arrugada y la mano en la boca impidiendo la entrada de aquel gorgojo vivo que su madre intentaba embutirle.  
Muchas personas con el ánimo de mejorar la calidad de vida en pacientes con asma, sobre todo en niños, están usando la coleoterapia (terapia con gorgojos del maní), como una alternativa curativa que consiste en la ingesta de este insecto de la familia de los Tenebrios.
La forma de consumirlos y de criarlos se ha propagado en los últimos tiempos con la esperanza de aliviar un padecimiento tan frecuente en los cubanos como el asma, sobre todo en los niños.
Según un estudio realizado en la Universidad de Medellín, en Colombia y publicado  en la página digital medicinaalternativa.blogspot se ha utilizado en otras afecciones como la psoriasis, dermatitis, dolores artríticos y reumáticos, esclerodermia, vitíligo,  Parkinson y otras en las cuales exista una deficiencia inmunológica.
El artículo publicado afirma que su efecto, se basa en la posible liberación de proteínas, de una cadena de aminoácidos y una toxina, no clasificada científicamente, potenciador del sistema inmunológico.
El gorgojo del maní pertenece  a la familia Tenebrionidae  que se desarrolla comúnmente en zonas tropicales y subtropicales, con unas 10.000 especies, de las cuales unas 100 se asocian a los cereales almacenados y cultivos de maní.
La forma del cuerpo es  aplanada, la cabeza es tipo prognata, ojos compuestos prominentes. Poseen fuertes mandíbulas. Las alas presentan surcos o estrías formados por las punturas que son correspondientes a las venas longitudinales.
El habitad debe mantenerse lo más  estéril posible, para evitar la contaminación de los insectos; tapándolo con una tela porosa que permita el fácil paso del aire, para el mínimo ingreso de microbios. Se recomienda ubicarlo en lugar tibio y con luz normal.
 Hugo Suárez, de seis años y asmático lo estuvo tomando por casi un mes y su mamá desalentada aclaró que la crisis le ha repetido, “no sé si la mejoría es a largo plazo o si en todos no resulta, la vecina que me lo recomendó me habló maravillas de estos insectos y para ser sincera en mi pequeño no ha surtido el efecto deseado.” 
Sin embargo la abuela Carlos Antonio de nueve años le dio a comer estos insectos al nieto de la manera que le explicó su compañera de trabajo y según ella al niño desde hace tres meses, aunque le de catarro,  ya no se le complica como en ocasiones anteriores.
Los gorgojos del maní se están usando con frecuencia para aliviar el asma

De la práctica a la ciencia
Con el fin de encontrar cura a las enfermedades más frecuentes las personas se apegan a los elementos naturales y tradicionales, que en ocasiones se ponen de moda  y todos quieren al menos intentarlo, así lo fue el fruto conocido como Noni o las hojas de la Moringa.
Para  el neumólogo Joaquín López, del Hospital General Juan Bruno Zayas “muchos han sido los insectos que por la creencia popular se han usado a lo largo de los años para aliviar padecimientos respiratorios como el comején, pero nosotros desde nuestra posición médica no recomendamos el consumo de ninguno de ellos, desconozco si existe algún estudio serio sobre los gorgojos del maní, lo que la gente dice lo ha sacado de internet, pero hay que ver si es verídico en su totalidad”.
La neumóloga Silvia Justiz Hernández del Hospital Infantil Norte (ONDI), con 52 años de experiencia asegura que ella desconoce algún basamento científico  sobre el uso de este insecto. “Hay mucho desconocimiento en las personas en este sentido, cada recomendación sobre algún tratamiento a partir de elementos naturales tienen que estar sustentado por estudios médicos, en internet se puede publicar informaciones ciertas y otras que no lo son. Yo no se lo recomiendo a ningún paciente.”  
Los cubanos tenemos un poco de alquimistas, nos apegamos a los mejunjes y remedios caseros recomendados, sobre todo por las personas mayores de nuestra familia, con la esperanza de encontrar la sanación rápida que prometen con cada uno de ellos. Somos capaces de tomarnos el trago más amargo o el brebaje más extraño con el objetivo de encontrar el fin a nuestras dolencias. Sería recomendable entonces, que antes de consumirlos, no nos dejemos encantar con resultados mágicos y busquemos, al menos alguna orientación médica.

lunes, 30 de diciembre de 2013

NOSTALGIAS POR LAS NAVIDADES QUE NO VIVÍ




Yamilé C. Mateo Arañó

Nací en la década de los ochenta, y sólo escuché de las navidades por los recuerdos de mis padres. Para colmo gran parte de mi niñez estuvo influenciada por un período “muy especial” y lo que conocí de arbolitos de navidad eran los pinos adornados con cascarones de huevos y algodón como los reyes magos, poli espuma desgranada que simulaban la nieve y todo lo que fuese papel brillante eran los adornos de aquel arbusto.
Nadie en mi entorno hablaba de la fecha hasta que feriaron el 25 de diciembre por petición del Papa Juan Pablo II. Empezaron los primeros arbolitos con sus luces y los Papá Noé en las casas con familiares en el extranjero, después a venderse en las Tiendas Recaudadoras de Divisa, hasta hoy que existen de todos los tamaños y precios.
Aún así, fueron tantos los años sin el espíritu navideño que en los de mi generación ha sido difícil sentirse identificados con la ocasión, a veces veo fotos de ciudades en otros países donde esta fecha se celebra por todo lo alto con colores, lumínicos y tengo la esperanza que alguna vez en la mía se pueda sentir esta alegría por las navidades nuevamente.
Por otro lado, el 6 de enero, cuando llegaban los Reyes para mis padres en su infancia, es una tradición olvidada. Hoy los avispados niños cubanos, saben  que son los padres quienes ponen los regalos debajo de las almohadas, y otros como mi Darío, de tres años, no entiende que esos regordetes montados en animales que no se ven en Cuba como los alces o camellos, rodeados de nieve puedan llegar hasta su casa en este caluroso  país caribeño.
Además hoy la mayoría de los juguetes se comercializan en CUC, no todos los padres en la actualidad pueden dar esos gustos cuando existen otras prioridades para la economía familiar.
Las navidades cubanas de estos tiempos o la culminación del año se matizan de diferentes formas, yo me quedo con los cocos que rueden por el piso a recoger lo malo del año que acabó y con el balde de agua que limpie la entrada del venidero.